El gasto en medicamentos tiende a ir subiendo sin que uno se dé cuenta. Se añade una receta nueva, un plan cambia su lista de medicamentos cubiertos, la franquicia se reinicia en enero y, de repente, la factura mensual de la farmacia es algo que se nota. La peor reacción es también la más común: saltarse dosis a escondidas o estirar un frasco para que dure más.
Hay mejores palancas, y casi todas se reducen a una pregunta al farmacéutico o al médico. Esta guía las repasa más o menos en el orden en que merece la pena probarlas. No cita precios, porque varían demasiado según el plan, la farmacia y el lugar para que sirvan aquí. Se centra en las preguntas que los cambian.
Primero, sepa cuánto paga en realidad
Antes de comparar nada, calcule el coste real. Los precios de los envases son difíciles de comparar: una farmacia vende un envase para 28 días, otra un frasco de 30, una tercera un suministro para 90 días, y las dosis al día difieren de un medicamento a otro.
La calculadora de coste de la medicación convierte el precio de un envase en coste por dosis, por mes y por año, para que pueda comparar cosas equivalentes. Si la diferencia entre 28 y 30 días hace que sus cifras mensuales parezcan raras, nuestro artículo sobre las recetas para 28 días frente a 30 días explica por qué: un ciclo de 28 días supone trece dispensaciones al año, no doce.
Cuando tenga una cifra anual para cada medicamento, verá cuál merece el esfuerzo.
Pregunte si hay un genérico disponible
Un medicamento genérico contiene el mismo principio activo que la versión de marca, con la misma concentración y la misma forma farmacéutica. La FDA exige que los genéricos cumplan las mismas normas de calidad y afirma que funcionan del mismo modo y ofrecen el mismo beneficio clínico y los mismos riesgos que sus equivalentes de marca. Cuestan menos principalmente porque el fabricante no tiene que repetir los ensayos clínicos originales.
Dos cosas que conviene saber:
- Puede que la farmacia ya esté sustituyendo. En muchos casos el farmacéutico puede dispensar un genérico, salvo que el médico haya especificado la marca. Si su receta dice «dispense as written» (dispensar tal como está escrito) o algo similar, pregunte al médico si es necesario.
- Los genéricos pueden verse distintos. Los excipientes, el color y la forma pueden diferir de la marca y de otros genéricos del mismo medicamento. Si una reposición le parece de pronto desconocida, consulte con el farmacéutico antes de tomarla.
Si no hay genérico, pregunte a su médico si existe una alternativa terapéutica: otro medicamento que trate la misma enfermedad y cueste menos, en particular uno incluido en la lista de preferentes de su plan. MedlinePlus la incluye entre sus pasos para ahorrar. Es una decisión del médico, no un cambio que deba hacer usted por su cuenta.
Pregunte por un suministro para 90 días
En los medicamentos de uso prolongado con una dosis estable, una dispensación para 90 días puede reducir el coste. MedlinePlus señala que pedir un suministro para 90 días puede suponer un copago menor, y muchos planes lo ofrecen por pedido por correo o en determinadas farmacias.
Además supone menos desplazamientos y menos fechas de reposición que controlar. Las contrapartidas:
- Es un desembolso mayor de una sola vez.
- No conviene a un medicamento cuya dosis aún está cambiando, ni a uno que acaba de empezar.
- La receta tiene que estar escrita, o reescrita, para 90 días.
Si pasa a un suministro para 90 días, el momento de las reposiciones también cambia. Nuestra guía sobre cuándo puede reponer una receta para 90 días explica el plazo de reposición anticipada.
Compare farmacias
La misma receta puede costar cantidades notablemente distintas en farmacias distintas, incluso con el mismo plan de seguro. Conviene comparar:
- Las farmacias preferentes de su plan. Muchos planes cobran un copago menor en las farmacias de su red o preferentes.
- El pedido por correo a través de su plan, que suele ser donde está el precio más bajo para 90 días.
- El precio al contado en unas cuantas farmacias cercanas, sobre todo para los genéricos. A veces el precio al contado o el de un programa de descuentos es menor que su copago; pida al farmacéutico que lo compruebe. Tenga en cuenta que una compra fuera del seguro puede no contar para su franquicia.
Cuando traslada una receta, el trabajo lo hace la nueva farmacia. Nuestra guía sobre trasladar una receta lo explica paso a paso.
Busque programas de fabricantes y de ayuda
Para los medicamentos de marca sin genérico, el fabricante puede ofrecer ayuda:
- Tarjetas de copago o programas de ahorro, normalmente para personas con seguro privado. Las condiciones de acceso varían, y los fabricantes suelen excluir a quienes tienen los medicamentos pagados por programas federales como Medicare Parte D, debido a la ley federal contra los sobornos (anti-kickback).
- Programas de ayuda al paciente, que pueden proporcionar medicamentos gratis o a bajo coste a quienes cumplen ciertos criterios de ingresos y otros. Normalmente se solicitan directamente a la compañía farmacéutica, a menudo con un formulario de su médico.
MedlinePlus remite a directorios independientes como NeedyMeds y RxAssist para encontrar estos programas. Si usted está en Medicare, Medicare.gov describe ayudas con el coste de los medicamentos, entre ellas Extra Help para personas con ingresos y recursos limitados.
Aproveche bien su plan
Dedicar un poco de tiempo a la documentación de su plan puede dar fruto:
- Consulte la lista de medicamentos cubiertos (formulario). Los medicamentos se colocan en niveles, y un nivel inferior suele implicar un copago menor. Su médico a menudo puede elegir un medicamento de un nivel inferior si es adecuado.
- Pregunte por la autorización previa si se rechaza un medicamento. A veces el médico puede lograr que se cubra explicando por qué es necesario.
- Fíjese en el calendario de la franquicia. Saber cuándo se reinicia le indica cuándo subirán las facturas, para que no sea una sorpresa.
El ahorro que nunca debería hacer
Saltarse dosis, partir comprimidos que no se han recetado para partir o estirar un suministro para que dure más no son ahorros. Cambian el tratamiento, y el coste de eso suele aparecer más tarde, a menudo en forma de una factura mayor.
Si no puede pagar un medicamento, dígaselo directamente a su médico o farmacéutico. Lo oyen todos los días y a menudo pueden encontrar una opción más barata, otra farmacia, un programa u otro medicamento. Solo pueden ayudar con un problema que conocen.
Cómo llevar el control una vez que ha cambiado cosas
Cada ahorro de los anteriores cambia algo: un genérico de aspecto nuevo, un frasco para 90 días, otra farmacia, una nueva fecha de reposición. Ahí es donde se cuelan los errores. Actualice su lista de medicamentos ese mismo día y revise la primera etiqueta de cualquier farmacia o fabricante nuevos.
Doz agrupa los medicamentos por receta y lleva las existencias de cada medicamento, y le envía avisos de reposición mientras aún le quedan pastillas. Si pasa a un suministro para 90 días, actualice el recuento de pastillas y los recordatorios seguirán el nuevo frasco en lugar del antiguo ritmo mensual.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la forma más fácil de ahorrar en recetas?
Haga dos preguntas a su farmacéutico: si hay un genérico disponible y si un suministro para 90 días costaría menos con su plan. Esos dos cambios cubren los ahorros más habituales. Después, compare precios en las farmacias preferentes de su plan y en el pedido por correo.
¿Son los medicamentos genéricos tan buenos como los de marca?
Según la FDA, los genéricos contienen el mismo principio activo, concentración y forma farmacéutica que el medicamento de marca, deben cumplir las mismas normas de calidad y funcionan del mismo modo, con los mismos beneficios y riesgos. Pueden verse distintos porque los excipientes, el color y la forma pueden variar.
¿Es más barato un suministro para 90 días que uno para 30 días?
A menudo, pero no siempre. Muchos planes ofrecen un copago menor para dispensaciones de 90 días, sobre todo por pedido por correo. Consulte con su plan o su farmacia y use una calculadora para comparar el coste mensual de cada opción en lugar del precio del envase.
¿Y si no puedo pagar mi medicamento en absoluto?
Dígaselo a su médico o farmacéutico. Es posible que puedan sugerirle una alternativa más barata, otra farmacia o un programa de un fabricante o de ayuda al paciente. No se salte dosis ni estire un suministro para ahorrar sin hablarlo antes con ellos.
¿Puede Doz decirme cuánto cuestan mis medicamentos?
Doz no registra precios. Registra cuántas pastillas le quedan y le avisa antes de que se le acaben. Para los costes, la calculadora de coste de la medicación gratuita calcula el coste por dosis, por mes y por año a partir del precio de un envase.
Por dónde empezar
Elija su medicamento más caro. Calcule su coste anual con la calculadora de coste de la medicación y pregunte después al farmacéutico si un genérico o un suministro para 90 días cambiaría esa cifra. Una sola conversación suele cubrir la mayor parte del ahorro. Si un cambio modifica sus frascos o sus fechas de reposición, Doz puede mantener el recuento de existencias y los recordatorios acordes con lo que realmente hay en el armario.
Fuentes
- FDA: Generic Drug Facts
- MedlinePlus: How to save money on medicines
- HHS OIG: Manufacturer Safeguards May Not Prevent Copayment Coupon Use for Part D Drugs
- Medicare.gov: Help with drug costs
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